La universidad
es el alma mater donde se forman los futuros profesionales en las diferentes especialidades y áreas, es por
ello que la calidad en el proceso
educativo debe ser una prioridad a los fines de garantizar el desarrollo de las
demandas que genere la revolución de la educación como proceso de innovación, cambios y reformas educativas, es por ello que el profesorado es uno de los elementos nucleares a
considerar, no pudiendo desarrollar una concepción de la educación superior
centrada en logos como el ensayo y error, la subjetividad y la observancia como
competencia para alcanzar la calidad y
la excelencia.
Siguiendo la línea argumental del informe Programa de mejora e innovación de la
docencia (ICE-Universidad de Zaragoza, 2004), "en este nuevo planteamiento en
el que se considera al docente universitario un mediador entre el conocimiento
y el alumno, un facilitador del aprendizaje, un tutor, un organizador, un
orientador y supervisor del trabajo y del aprendizaje discente, etc. no bastará
con poseer las competencias comunicativas, pedagógicas y curriculares
específicas que atesora el profesorado actual, se deberá incidir y adecuar la
formación para que este colectivo adquiera unas más amplias competencias
profesionales pedagógicas básicas”.

En
virtud de lo antes expuesto, nos proponemos a realizar una argumentación que
busque vincular la correspondencia del perfil del docente universitario con la
unidad curricular que imparte, a los fines de garantizar la calidad del proceso
educativo en la universidad. Es decir, no basta con la escogencia del perfil
curricular, si no que tenga la capacidad de la experiencia educativa,
pedagógica, la alocución, la didáctica, las competencias, la planificación e
interpretación de los aspectos de la investigación continua para así
desenvolver el proceso de enseñanza y el aprendizaje, como la destreza de
discernir entre la realidad, la eventualidad y lo teórico, con el fin del
desarrollo integral del estudiante o el oyente.

En cuanto, a lo evidenciado como es el proceso de
captación de los profesores, no se
realiza adecuadamente con el perfil requerido, así como la falta de componente
docente dificultan la pedagogía al momento de impartir las unidades
curriculares, como la inobservancia de ausencia de jefes de unidades
curriculares agravan la socialización entre los docentes para mejorar los
procesos de aprendizajes/enseñanza, del mismo modo el menoscabo de la inducción
o preparación de los docentes en la unidades curriculares concretas empeoran la
calidad de la educación, por ultimo la falta de objetividad en las evaluaciones que se llevan a cabo a
los docentes evidencia el deterioro en el proceso educativo.
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Se puede señalar como
garantía, la Ley de Universidades publicado en Gaceta Oficial de la República
de Venezuela No.1429, (Extraordinario). Septiembre 08, 1970, En el artículo 83
y 106, los cuales expresan que la enseñanza y la investigación parten del
docente, así como la elaboración de la planificación con coherencia la
coordinación debe estar supervisada por un jefe de la unidad curricular, del
igual forma la aprobación de los planes y programas reposan bajo la responsabilidad
de las autoridades universitarias.

En
concordancia con lo antes expresado, respaldamos la presente investigación con
tres autores importantes, Clive y Clare (2014) en el Centro virtual de noticias de educación, (CVNE), publicaron en su
artículo, "La calidad en la educación depende directamente de la calidad
de los profesores, los educadores y los currículos", así mismo, Torelló,
(2011) “el profesor universitario:
sus competencias y formación”, Amanatidis y Nikolaos (comp.). 2015 – “Educación
y Tecnologías de la Información, la cual simplifica en sus teorías explica los
procesos informales de aprendizaje son una fuente de conocimiento que enriquece
en gran medida la calidad educativa”; por su parte
Torello, “refiere que la función
docente, la responsabilidad del profesor universitario traspasa los límites del
aula donde desarrolla el acto didáctico (fase interactiva); también debemos
considerar el diseño y planificación de dicha formación (fase preactiva), la
evaluación de las competencias adquiridas y/o desarrolladas y, como no, la
contribución de dicho profesional a la mejora de la acción formativa
desarrollada y su participación en la dinámica académico-organizativa de su
institución”.
Por
consiguiente, Amanatidis, Nikolaos (comp.). “Educación y Tecnologías de la
Información; opina que las TIC en la clase están estrechamente vinculados con
la identificación y el manejo exitoso de los diversos perfiles de los docentes
sobre las TIC en la educación durante las sesiones de capacitación y las
prácticas de instrucción en clase, mucho más allá de la implementación de las
nuevas herramientas tecnologías a nivel educativo, la cual refuerza el aspecto
investigativo, el profesor universitario debe manejar, conocer y digerir tanto
la teoría como la práctica y la innovación que pueda darse a través del
surgimiento de nuevas teorías de la unidad curricular a impartir, para educar
con facultades intelectuales al
estudiante.-

En
virtud de lo entes expuesto se podría inferir que si el docentes que cumple con
todo los requisitos antes mencionados es posible que la calidad en el proceso
educativo sean un éxito, de no ser así, la excepción seria el factor
experiencia por dominio de unidad curricular y tiempo de implementación en un
área en específico, por considerarse experto en la materia, en virtud de que
presentan los conocimientos teóricos, prácticos y pedagógicos para optar a tal
merito, es por ello que lo planteamos como reserva en la argumentación.
https://www.youtube.com/watch?v=IYYeVQjmPrY